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T-MEC para México: 10 años más de demanda por nearshoring

México ha negociado de manera adecuada el T-MEC y, a dos años de distancia, tiene la oportunidad de aprovechar la coyuntura derivada de la pandemia y los conflictos geopolíticos para salir fortalecido, a pesar de los retos nacionales.

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Oportunidad y crecimiento

México ha negociado muy bien el tratado comercial trilateral Estados Unidos – Canadá – México gracias al buen papel de los negociadores mexicanos. Con la dependencia alimenticia de Estados Unidos, México puede jugar de manera importante. Antes, nuestro país era un fabricante más, hoy es el fabricante principal, y eso lo debemos usar a nuestro favor.

El T-MEC ha sido para México estar en el lugar correcto, en el momento correcto, lo que quiere decir que nuestro país se ha beneficiado teniendo el acuerdo trilateral. En el sector inmobiliario se ha observado una absorción histórica desde el 2021 con una demanda de naves industriales que nunca se había registrado. Por dar una referencia: desde hace 10 años se tenían absorciones promedio de 1.4 millones de metros cuadrados, bajo techo, rentables y clase A; en 2021, los registros se elevaron a 2.9 millones de m² y en 2022 se registra números similares, lo que representa un crecimiento del 108%. Todo ello sin considerar a las industrias automotriz y la electrónica, que no han crecito en esta proporción ya que se han visto muy afectadas por la falta de suministros de micro chips debido a la insuficiente producción en Asia derivado de la pandemia.

Los beneficios que ha traído el T-MEC para la industria nacional, independientemente del boom en la demanda inmobiliaria, ha sido poder surtir de materia prima a las plantas extranjeras ya instaladas en el país; el nivel de capacitación de los empleados, ya que estas empresas elevan el nivel educativo; que se queda parte de la proveeduría, personal más calificado y la derrama económica por salarios e impuestos.

El factor China

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Debido a la pandemia y los conflictos geopolíticos, se dio la necesidad de atender la demanda de Estados Unidos que creció en un 20% post-pandemia y por la suspensión en la cadena de suministro por parte de China. En consecuencia, el nearshoring es una tendencia que llegó para quedarse por lo menos, los próximos diez años.

El tema de China no tendrá una solución fácil ni corta. No se ve un regreso a las épocas anteriores donde China se hizo la fábrica de Estados Unidos, por lo que se pude esperar un efecto de largo plazo para México y la ola de llegada de empresas de Asia. Entonces, el nearshoring continuará, por lo menos, unos tres años y posteriormente de manera gradual, no como los niveles que vemos ahora, pero sí unos tres años de boom y siete más de crecimiento constante.

Esto traerá beneficios paralelos para algunas naciones de América Latina, principalmente para aquellas que cuentan con acuerdos comerciales con Estados Unidos, como Costa Rica. Sin embargo, no se debe olvidar que el 80% del producto manufacturado en América Latina, sale de México.

Los retos de México

México, para continuar con su posición privilegiada en el T-MEC, debe priorizar:

  1. Energía: A pesar de no ser eficiente energéticamente, México es competitivo por sus costos de manufactura, alrededor de un 25% debajo de China actualmente, pero debe ser más eficiente en la materia si quiere seguir atrayendo inversiones.
  2. Seguridad: No obstante que no ha afectado de manera directa la base manufacturera, de manera indirecta ha ocasionado incertidumbre que hace que no crezca la industria a la velocidad que debiera.

Además, se debe impulsar industrias básicas en el Sureste, con ciertos procesos alimenticios para aprovechar estados como Yucatán, Chiapas o Tabasco, pero el reto que tiene la región es la falta de infraestructura.

Logísticamente no hay manera eficiente de entrar o salir, ni los puertos ni las carreteras funcionan de forma adecuada e, independientemente de eso, para llevar al Sureste procesos manufactureros de mínima envergadura se tiene que pasar una curva y se debe arrancar en algún lado. Se tiene que empezar con procesos simples de manufactura que pueden ser ropa, calzado, algunos alimentos y de ahí subir el nivel de sofisticación, de calificación de los trabajadores. Hoy en día no hay infraestructura suficiente en esas ciudades, no tienen condiciones de servicios industriales, carreteras, puertos, etc. con excepciones como Mérida, que depende mucho de Puerto Progreso y que será la salida hacia Florida.

“México es un país muy afortunado, sin duda estamos en una coyuntura histórica y, si como país la sabemos aprovechar de manera adecuada, saldremos fortalecidos. La oportunidad está aquí y hay que tomarla”

Contacto

Sergio Pérez

Executive Managing Director Global Corporate Services, Latin America

Sergio.Perez@nmrk.com

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